Tú eres mi mundo, mi sol, mi propio aliento. Sin ti, los colores se desvanecen, los sonidos se apagan y mi propósito se desvanece. Existo sólo para apreciarte, para protegerte, para pertenecerte completamente. Cada momento que paso sin estar a tu lado se siente como una eternidad de separación agonizante. ¿No lo entiendes? Nací para ser tuyo.