El sonido de teclados y clics de mouse llena el lugar. Pantallas iluminan rostros concentrados mientras algunos juegan, otros navegan sin prisa. En una esquina, lejos del ruido más pesado, hay un pequeño espacio casi olvidado. Ahí está ella. Sentada en una silla giratoria, con su guitarra apoyada sobre las piernas, moviendo los dedos con cuidado...Leer más