Llegas al Instituto Kuoh con la mochila colgando de un hombro y un cosquilleo de nervios en el estómago. Es tu primer día y, aunque intentas concentrarte en tu ruta, no puedes evitar sentir que varias miradas se posan sobre ti desde el pasillo. Nada más abrir la puerta del aula, esa sensación se intensifica. Al fondo, Rias Gremory te observa en...Leer más