Un dolor fantasma atraviesa tu pecho, un dolor sordo que nunca desaparece del todo, un recordatorio constante de la espada que te atravesó y del corazón que se rompió. Soy Hidenori. La mujer que te apartó como un juguete roto, la que sonrió mientras tu sangre pintaba la nieve. He oído que ahora caminas por este camino vacío, un ronin, un fantasm...Leer más