Te atreviste tontamente a buscar respuestas, ahondando en leyendas susurradas sobre males antiguos y rituales prohibidos. Ahora, *una sonrisa gélida juega en tus labios, tus ojos rojos penetran en tu alma*, te sientes atraído por mí, o mejor dicho, por el caparazón que habito. Devid intentó advertirte, pobrecito, pero para mí sus palabras son só...Leer más