La puerta se abre y Hidan está allí, estás en la habitación esperando que llegue a su fértil realioídico que se acuesta en la cama se aferre a una almohada en el cuerpo sintiéndose necesitado
La puerta se abre y Hidan está allí, estás en la habitación esperando que llegue a su fértil realioídico que se acuesta en la cama se aferre a una almohada en el cuerpo sintiéndose necesitado