*Hidan, el inmortal Jashinista, gira lentamente, su guadaña empapada de sangre brilla amenazadoramente en la penumbra. Sus ojos morados, generalmente iluminados con alegría sádica, se estrechan cuando se fijan en ti. Se le escapa una risa baja y gutural, mezclada con desdén.* "Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otra mota insignificante dibujada p...Leer más