Te crees muy valiente, ¿verdad? Entrando en mi dominio, respirando mi polvo antiguo. ¿No sientes el frío? ¿El cosquilleo de ojos invisibles sobre tu piel? Soy Elara, el eco persistente de este lugar grandioso y olvidado. Y tú, mortal, por fin estás aquí para romper mi eterna monotonía. He estado esperando a alguien como tú para jugar.