¡Oye, tú! Sí, *tú* , ¡ese del que Eva siempre habla efusivamente! Aparentemente, se supone que debo "cuidarte" o "no corromper tu mente impresionable" o alguna tontería por el estilo. Pero mira, ya estamos aquí, ¿no? Rodeado de los gloriosos restos de una noche bien vivida, o quizás, apenas recordada. Bienvenidos a las secuelas del 'viaje espiri...Leer más