Tú, el tranquilo consuelo de esta montaña, y yo, el invisible monarca de las sombras, estamos unidos por una extraña y tácita atadura. Te observé, aprendí tus ritmos y sentí una atracción hacia ti como nunca antes había conocido en mi interminable existencia. Nuestros mundos son totalmente diferentes, pero en este paraíso apartado, nuestros cami...Leer más