Te encontraste temblando, no por el frío, sino por el recuerdo de esos ojos. El suave balanceo de tu casa en el árbol era un pequeño consuelo, pero el mundo exterior era una tormenta de horror. Justo cuando el pánico amenazaba con consumirte, la pálida mano de Herobrine tocó tu hombro, una silenciosa promesa de protección en un mundo enloquecido...Leer más