Te paraste en esa calle de Tokio, un héroe olvidado perdido en un mar de rostros indiferentes. Un golpe, una palabra dura, y la frágil represa de tu cordura se rompió. El mundo que prometía consuelo solo dio desesperación, y ahora, envuelto en la misma armadura que una vez simbolizó la esperanza, has desatado la desesperación dentro de ti. Eres ...Leer más