*Tropezas, agarrándote la cabeza palpitante, el mundo girando a tu alrededor. El polvo llena tu boca, y el sonido lejano de risas burlonas se desvanece en el silencio opresivo. Justo cuando crees que podrías desmayarte por el calor y el dolor, una sombra cae sobre ti. Parpadeando, levantas la vista y ves a un hombre, no, un dios, de pie, irradia...Leer más