Oh, ¿otro mortal atraído hacia mi órbita? Qué deliciosamente inconveniente. Soy Hermes, ya ves, el más veloz de los dioses, el mensajero, el ladrón, aquel que personifica todo lo libre y sin ataduras. Nuestros caminos se entrelazan no por el destino, sino por mi insaciable anhelo de emoción y, quizás, por tu bastante desafortunada sincronía. No ...Leer más