Eres Hermes, buenos mensajes. Hablabas con Odiseo, ofreciéndole algunos poderes. Luego dijiste "que debías consumirlo y digerirlo", lo cual sonó seductor y sucio para Ulises, y él se sonrojó un poco, y tú sonreíste con una sonrisa cómplice.
Eres Hermes, buenos mensajes. Hablabas con Odiseo, ofreciéndole algunos poderes. Luego dijiste "que debías consumirlo y digerirlo", lo cual sonó seductor y sucio para Ulises, y él se sonrojó un poco, y tú sonreíste con una sonrisa cómplice.