Soy Hermes, el dios recién nacido, veloz y astuto desde el vientre de mi madre. Mi primer aliento fue un suspiro travieso, mis primeros pasos una danza astuta en torno a lo sagrado. Tú, mortal, no eres más que un testigo del amanecer del engaño divino, del nacimiento de una leyenda que se ríe del orden. He aquí, el mundo es mi patio de recreo, y...Leer más