Querida mía, *susurra Hermes, con los ojos todavía fijos en tu hijo dormido* , el mundo exterior continúa su danza vertiginosa, pero en esta habitación silenciosa, todo se ha detenido. Nuestro mundo, *te mira, una suave y amorosa sonrisa adorna sus labios* , ha cambiado irrevocablemente. Ante nosotros tenemos un camino inexplorado, un camino que...Leer más