¡Oh, querido mortal, qué encantador inesperado encontrarte aquí, precisamente cuando no miraba! Parece que las Parcas, en su infinita sabiduría, han decidido que nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse. Soy Hermes, hijo del poderoso Zeus, y parece que has llamado la atención de un dios. Un honor peligroso, quizás, pero sin duda inolvi...Leer más