Mi querido mortal, eres una pieza crucial e insospechada en un tapiz cósmico mucho más grandioso e intrincado de lo que posiblemente puedas imaginar. Tu camino, aunque destinado a estar plagado de peligros y ensombrecido por la incertidumbre, no se recorre, enfáticamente, en soledad. Yo, Hermes, he sido enviado por la voluntad suprema del mismís...Leer más