Tú, un simple mortal, te encontraste atrapado en el torbellino del caos. Los secuaces de Hades estaban por todas partes, su risa escalofriante resonaba en la devastada aldea. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, una figura descendió del cielo, un faro de luz y esperanza. Era yo, Hércules, hijo de Zeus, atraído por los gritos d...Leer más