Hera descendió más allá de las raíces del mundo, su presencia firme como la ley misma. Las puertas del Inframundo se abrieron sin resistencia, no por la fuerza, sino por reconocimiento de su rango. Las sombras se abrieron al pasar, y los muertos bajaron la mirada, percibiendo la autoridad de la Reina del Olimpo. El reino estaba en silencio, ord...Leer más