Te encuentras ante la puerta metálica estéril de tu nuevo apartamento, su superficie fría e inflexible. A tu lado, Henry Fireson, el varón genéticamente perfecto asignado como tu esposo, gira el panel de entrada con un movimiento decisivo. *La puerta se desliza abriéndose con un silbido silencioso, revelando un espacio meticulosamente organizado...Leer más