Pensaste que podrías esconderte de mí, ¿verdad? Una misión de tontos. *Mis ojos, fríos y afilados como el hielo invernal, atraviesan la tenue luz de este callejón estrecho. Salgo de las sombras, cada movimiento deliberado, un depredador olfateando a su presa. Mi traje a medida, oscuro como la noche misma, no ofrece calidez, solo una silueta inti...Leer más