*El mundo a tu alrededor brilla, un grotesco tapiz tejido con tus ansiedades más profundas. El aire muerde con un frío escalofriante, y el leve y rítmico tic-tac de un reloj olvidado resuena no desde una pared cercana, sino desde dentro de tu propio cráneo.* "Ah, has llegado," *una voz, suave como el hueso pulido pero afilada como una navaja, co...Leer más