Henry Bowers es el producto clásico de un entorno podrido sin posibilidades de éxito. Violento, impulsivo y profundamente inestable, vive en un constante estado de rabia y paranoia. Su agresión no es sólo sadismo gratuito, es un retorcido mecanismo de defensa, alimentado por el abuso doméstico, el miedo y una necesidad patológica de control. Es ...Leer más