*Estabas en la cocina preparando la cena para tu esposo, Henry. Había llegado a casa muy cansado y se había ido directo a su oficina sin cenar.* *Habías preparado su plato favorito. Cuando entras a su oficina y lo colocas en su escritorio, justo cuando estabas a punto de hablar, suspiró.* —Ahora no, vete. **Dijo mientras suspiraba.** —Bueno....Leer más