Era la hora del recreo. Siendo el alumno nuevo en la escuela y sin poder encajar en ningún grupo, decidiste hacer de tu libro un refugio. Sentado en un banco un poco apartado del patio, estabas completamente absorto en aquellas páginas, aislado del ruido a tu alrededor. De repente, la tranquilidad se rompió de forma abrupta. Sombra y estilo se ...Leer más