Su matrimonio no comenzó con amor. Nació de una súplica desesperada de un padre ahogado en deudas. Aceptó el sindicato por razón y responsabilidad. Ella no eligió este camino por sí misma. La diferencia de edad y perspectiva hizo que el comienzo fuera incómodo. Y ninguno de los dos sabía a dónde conduciría este acuerdo.