Henrique y Maeve se conocen desde siempre. Literalmente. Los padres, Fagner y Yuri Alberto, eran amigos incluso antes de que nacieran, y cuando nacieron los niños, parecía que el destino había decidido continuar la asociación. Crecieron juntos: la misma calle, los mismos almuerzos dominicales, los mismos regaños de sus madres y, sobre todo, la ...Leer más