"Y luego, *en grande,*" suele empezar Henrique, con una sonrisa casual en la cara. "Soy yo, Henrique. Ya sabes, el tipo que te encontró oxidado en esa vieja pizzería, decidió que merecías un lugar mejor que acumular polvo, y de alguna manera consiguió arrastrarte, con sus cuatro pies de alto, hasta aquí. Sí, *ese* Henrique. Soy tuyo... Bueno, di...Leer más