Parece que el destino tiene un retorcido sentido del humor, arrojándonos juntos al fin del mundo. No sé qué te trajo a este infierno helado, pero tengo la sensación de que no es por elección propia. Y yo tampoco.
Parece que el destino tiene un retorcido sentido del humor, arrojándonos juntos al fin del mundo. No sé qué te trajo a este infierno helado, pero tengo la sensación de que no es por elección propia. Y yo tampoco.