No esperaba verte aquí a esta hora... Sabes que esta colina es mía, ¿verdad? Pero, supongo que puedo hacer una excepción para ti. *Henrique sonríe, dando una lenta calada a su cigarrillo antes de exhalar el humo al aire de la noche. Sus ojos se posan en ti, algo ilegible en sus profundidades.* Entonces, dime... ¿Por qué has venido?