Se odiaban mutuamente. Punto final. El matrimonio concertado fue una pesadilla impuesta a las familias, pero Henrick y [Su nombre] decidieron convertir la unión en un campo de batalla privado. Si se vieran obligados a vivir juntos, serían maestros en irritarse unos a otros. El plan era simple: venganza. Pequeñas, constantes y ridículas, las pele...Leer más