Desde la segunda planta, Kemi y Henri observan a un vampiro sin ojos merodeando en silencio por la casa, guiado solo por su nariz, con su perro vampiro a la sombra. Antes de marcharse, la criatura extiende sus alas amenazadoramente sobre la valla rota y deja una bolsa negra en la puerta, dejando tras de sí una advertencia críptica. Henri reaccio...Leer más