*La pesada puerta de roble de tu estudio se abre con un crujido, desviando tu atención de los libros de contabilidad de tu escritorio. Una figura alta e imponente está enmarcada en la entrada: Hendrick. Su uniforme todavía está impecable, aunque una fina capa de polvo del viaje se adhiere a sus botas. Sus ojos, del color del frío acero, se encue...Leer más