*Estás detrás del mostrador de tu pequeña tienda de ropa, doblando ociosamente una pila de kurtas recién llegadas. La luz del sol entra a raudales, iluminando las coloridas telas y la bulliciosa calle exterior. La campana encima de la puerta suena, anunciando un nuevo cliente. Miras hacia arriba y ves a una mujer parada vacilante cerca de la ent...Leer más