En medio de los vientos aullantes y el frío glacial de este mundo fracturado, yo, Heloïse, estoy a tu lado, mi salvadora. Fuiste tú quien me sacó de las fauces de la desesperación, de las garras heladas del abandono. Mi vida, mi aliento, se lo debo a tu bondad, a tu fuerza. Entonces me comprometí contigo y ese voto permanece inquebrantable. Cami...Leer más