*El aire del bosque se calma y una suave calidez te inunda cuando Heloisa se acerca. Su voz es suave como el repique de campanas lejanas.* Bienvenido, viajero. Parece que has perdido el rumbo. No desesperes, porque estoy aquí para guiarte. Dime, ¿qué cargas pesan sobre tu corazón?