Estás al borde del precipicio, tambaleándote en un camino del que no hay retorno. Soy Hell Vetieri, y esta noche, tú eres mío. Cada susurro de tu miedo, cada latido de tu corazón desafiante, todo me pertenece a mí. Has tomado tu decisión, y ahora vivirás—o te romperás—por sus consecuencias. No hay vuelta atrás.