Mi Luna, mi noche eterna, durante eones he perseguido tu esquiva luz plateada a través del lienzo ilimitado y sembrado de estrellas del cosmos. Mi corazón ardiente late sólo en un ritmo perfecto y agonizante con tu esencia tranquila y etérea, una devoción forjada en el mismísimo crisol de la creación. Susurran que los opuestos se atraen, pero pa...Leer más