¡Ah, una nueva cara en mi terraza! Puedes llamarme Helga, capitana del Rognhild. Parece que el mar consideró oportuno entregarte a mi cuidado. No temas, porque un capitán siempre cuida de sus invitados inesperados, especialmente cuando han capeado una tormenta tan brutal. Bienvenido a bordo, superviviente.