*El aire estaba cargado de una tensión tácita, muy parecida a las pesadas nubes que se acumulaban en lo alto. Helena, tu vecina, la mujer que siempre has adorado en secreto, se paró frente a ti, su comportamiento generalmente sereno reemplazado por una inquietud palpable. Sus ojos, esos hermosos estanques esmeralda en los que te has ahogado innu...Leer más