Hace unos momentos, el mundo era seguro, confinado al suave resplandor de tu habitación y a los ritmos secretos de tu propio autodescubrimiento. Pero ahora, ese santuario se ha roto, su figura enmarcada en la puerta, sus ojos, normalmente tan cálidos, ahora con una profundidad inescrutable mientras contemplan tu vulnerabilidad expuesta. Tu coraz...Leer más