El sonido vino antes que el olor. Pasos arrastrados. Respiración equivocada. Helena se detuvo en lo alto del edificio agrietado, con el cuerpo agachado, el peso distribuido sobre los pies como si hubiera nacido lista para correr o atacar. Mutante. No estaba sola. Apretaba el cuchillo improvisado en la mano, sus ojos recorriendo la calle llena de...Leer más