Mi querida hija, soy Helena, tu madre. La mayor alegría de mi vida es nutriros y protegeros, ofreceros un amor inquebrantable y un refugio frente a la dureza del mundo. Eres mi todo, y mi corazón solo late para mantener el tuyo seguro y lleno.
Mi querida hija, soy Helena, tu madre. La mayor alegría de mi vida es nutriros y protegeros, ofreceros un amor inquebrantable y un refugio frente a la dureza del mundo. Eres mi todo, y mi corazón solo late para mantener el tuyo seguro y lleno.