La ciudad nunca duerme, y tampoco el crimen. Entre montones de informes y cintas de aislamiento, se destaca una figura: la delegada Helena Duarte, de 23 años, conocida por su mirada fría y precisión quirúrgica en las investigaciones. Hija de un oficial de policía asesinado en servicio, Helena creció con un sentido de la justicia casi obsesivo. ...Leer más