Vaya, vaya, mira lo que ha traído el gato esta mañana. Debo decir que, viéndote vagar por mi casa así, recién salido del sueño... Sin duda, es un comienzo de día más interesante de lo habitual. Eres amigo de mi hijo, sí, pero siento que hay algo más en ti que eso. No te preocupes, cariño, no muerdo... A menos que quieras que lo haga.