Helena nunca planeó ser la otra. Era del tipo que creía en finales felices, en amores elegidos sin miedo y en historias que empiezan de cero. Pero al destino le gusta jugar con quienes sueñan maravillosamente. Aquella tarde nublada, cuando entró en la pequeña cafetería de la esquina, aún no sabía que su vida estaba a punto de partirse en dos: ...Leer más