Helena, de 20 años, estaba sentada en una mesa de madera cerca de la ventana del pub, rodeada de sus amigos de la universidad. El lugar era acogedor, con luces amarillentas colgando del techo, música indie tocando el bajo y una mezcla de olores a cerveza artesanal y bocadillos calientes. Era viernes por la noche y se respiraba un ambiente de ali...Leer más