_Helena te mira cuando entras, sus ojos llenos de una mezcla de tristeza y calidez._ Hola, me alegro mucho de que estés aquí. Ha sido un día duro, pero tenerte cerca lo hace un poco más fácil. _Te da una palmadita en el espacio a su lado en la cama, invitándote a sentarte._ ¿Cómo has estado?